domingo, 27 de diciembre de 2020

Cartas sobre la mesa (LV - XXIV)

Cartas sobre la mesa

Daniel Trujillo, expolicía y miembro del departamento de delitos informáticos del CNI, acariciaba las tres muescas de la culata de madera de su revolver Astra Police .357 Magnum mientras repasaba en su mente como habían ido las cosas desde aquella conversación con el Super. Vicente Restrepo, alias El Super, era el subdirector del departamento. Dany sabía que, oficialmente, este carecía de poder para poner en marcha un nuevo equipo Ala 25 tal como le había pedido, pero en los muchos años que Vicente llevaba en el CNI había conocido a mucha gente de áreas muy dispares. Concretamente su amistad con el jefe del Núcleo de Apoyo Operativo de Madrid Centro había probado ser muy útil, pues gracias a la misma se las había apañado para incorporar a los chicos en uno de los equipos del grupo KA 5 o Agentes Operativos Grupo 1. Y lo había hecho bajo las mismas narices de Plana mayor y Secretaría de los grupos KA. Ahora formaban parte del Subgrupo Primero, Equipo Tercero del KA 5 y se habían establecido en el ZULO; nombre provisional de la base de operaciones del equipo que, ya fuera por pereza o falta de imaginación, había acabado siendo la designación definitiva. El grupo tenía un jefe, un subjefe y siete agentes especializados en: transmisiones, mecánica especial, óptica, transporte, cambio de apariencia, censura y conocimiento del entorno. A ellos se habían unido Dany, Rhyst y Svetlana. A Dany le correspondía ser el jefe de facto del equipo aunque, de alguna manera, tendría que torear al jefe oficial del mismo para salirse con la suya. Odiaba profundamente los tejemanejes políticos, motivo por el cual no había ascendido. Echó otra ojeada a las muescas de su revolver y le vino a la mente la imagen de Isidro Jiménez "El Nene" pudriéndose por el cáncer en una cama de hospital. Aquello le confortó al recordarle que la vida siempre puede ir a peor. Aquel revolver lo había heredado de "El Nene" y aunque las tres muescas eran cosa de su anterior propietario, Dany soñaba con marcar la suya propia. Esperaba tener esa rara oportunidad con Sentencia. Ese perro, al igual que su amo, era muy escurridizo. Tan escurridizo como certero, se podría decir.

Dos golpes suaves en la puerta de su despacho le recordaron que habían quedado en que pondría al día al equipo sobre los pormenores del caso.

—Voy en un momento. Espérenme en la sala —gritó. Descolgó el teléfono y marcó el número interno de Rhyst. Cuando le respondieron añadió: —Busca a Beta y reuníos conmigo en la sala de juntas.

—Enseguida vamos —se escuchó. Dany colgó el auricular, se puso en pie, devolvió el Astra Police a su funda bajo el brazo izquierdo, se puso la chaqueta y por un momento unos documentos amontonados en una esquina de su mesa ocuparon toda su atención.

Cuando entró en la sala de reuniones de las instalaciones del ZULO, con los documentos bajo el brazo, ya estaban allí todos los agentes originales del equipo excepto el anterior jefe; que se negaba a comparecer porque no aceptaba la intromisión de Daniel y sobre todo que le desplazaran de aquella manera del mando del equipo. A Dany no le importó. Se limitaba a hacer su trabajo y se mantenía al margen de todas esas mierdas políticas. Se veía forzado a ocupar el puesto de jefe porque era el que más sabía del bosnio. Aunque tampoco le gustaba esta situación, estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario. Al cabo de un momento entraron Rhyst y Sveta. Dany ocupó la presidencia de la mesa y quedándose con una copia, entregó el resto para que se lo repartiesen.

—Los documentos que tienen delante —sostuvo la mirada por turnos a cada uno de los allí reunidos— constituyen un dossier con toda la información que se sabe hasta la fecha sobre el criminal conocido como "el bosnio". —Hizo una pausa dramática evaluando la cantidad de energía negativa que flotaba en ambiente—. También hay un pequeño informe con lo poco que sabemos sobre la persona que le suele acompañar en estas lides: un asesino muy peligroso que se hace llamar "Sentencia". Nuestro objetivo es detenerlos vivos o muertos. El motivo de esta reunión es contarles lo pueda sobre esos tipos. Es posible que algunos de ustedes piensen que meterles en este caso sea poco menos que matar moscas a cañonazos. Pero les advierto que "el bosnio" es un cerebro criminal de alcance internacional que hasta ahora no había desarrollado su potencial completo. Sus actividades hasta hace poco se reducían al chantaje y a la extorsión como medio de mantener un alto tren de vida. En el camino no ha dudado en quitar de en medio a todo el que le estorbaba. Para ello a veces recurría a Sentencia, pero en momentos de necesidad ha probado ser un asesino frío y despiadado. —Dany se detuvo un momento para beber agua. Los agentes se removieron en sus asientos, pero solo la subjefe Lidia Rojas se atrevió a preguntar:

—Oiga. No es que dude de su palabra, pero si estos hombres son tan peligrosos, cómo es que no hemos oído hablar de ellos. —Dany sabía que al expresarse así solo estaba tratando de manifestar su descontento. En el fondo empatizaba con su jefe y había ido a la reunión porque no se había atrevido a desoír la llamada.

—La razón —Dany se aclaró la garganta—, es muy sencilla. Hasta hace poco no había trascendido del departamento de delitos informáticos, mi departamento, y solo unos pocos hemos estado metidos en la investigación. En parte porque pensábamos que esos dos habían muerto. Ahora, gracias a esa señorita —dijo señalando a Svetlana— sabemos que siguen vivos y que se traen algo gordo entre manos. Bien, si no hay más dudas, proseguiré.

—Un momento. —Volvió a interrumpir la subjefe señalando algo de la primera página del dossier—. Usted ha dicho que este hombre, el bosnio tiene proyección internacional, y sin embargo, ¿la Interpol no sabe nada de él? De otro modo, habríamos oído hablar de este tipo; porque, como usted sabrá, estamos muy atentos a las Notificaciones Rojas.

—Si no lo hemos puesto en busca y captura hasta ahora es porque carecemos de pruebas sólidas para ponerlo a la sombra la temporada que se merece. Debe entender que el bosnio ha sido llevado a juicio en dos ocasiones, pero en ambas la acusación no fue capaz de enviarlo a la cárcel. La naturaleza de sus actividades supone un serio problema, dado que siempre comete sus delitos escudándose en una botnet o mediante técnicas que dificultan determinar su autoría. Es inútil alertar a la Interpol si luego no le podemos acusar de nada. Tiene la costumbre de no dejar tras de sí pruebas ni testigos.

—Pero aquí dice —volvió a hablar la subjefe con incredulidad— que mató a un hombre en Viena, un tal Norberto Rodriguez.

—Sí, un inocente guía turístico que tuvo la mala suerte de despertar la suspicacia del bosnio. Fue desafortunado porque en ese momento estaba siendo vigilado por agentes nuestros. Sucedió en la estación Westbahnhof. Aprovechó un descuido de mis hombres y se lo cargó pensando que era uno de ellos. No tenemos ninguna duda de que fue él quien lo asesinó a sangre fría, pero no hay pruebas y nadie le vio hacerlo. ¿Entiende?

—¿Y qué hay de los tiroteos en París? ¿Tampoco les vio nadie? —añadió Rubén Montalvo, agente especializado en transmisiones. Dany estuvo a punto de perder las formas, pero se contuvo.

—¿Cuando usted oye un tiro cerca —le fulminó Daniel con la mirada— se queda mirando para ver quién dispara? Vaya preguntita. Dejen la lectura para después y escuchen lo que tengo que decir sobre el caso que nos ocupa. Y si tanto les preocupan esos hechos, esperen a leer a cerca de los sesenta asesinatos cometidos por Sentencia bajo órdenes del bosnio solo para mantener el secreto del proyecto que nos ocupa. Entre ellos dos compañeros del CNI, un agente y una recepcionista. Tanto el bosnio como el asesino profesional que está a su servicio son expeditivos e ingeniosos. —La subjefe estuvo a punto de abrir la boca, pero desistió, por lo que continuó hablando Dany. Miró a Rhyst—. Rhyst, si te parece bien explica un poco por encima el particular modus operandi del bosnio hasta ahora.

—Claro —empezó Rhyst tímidamente. —Hasta recientemente, nuestro hombre se ha limitado al chantaje, y a la extorsión si le ha hecho falta. Es famoso por su botnet llamada Tela de Araña. Esta red estaba compuesta por servidores que situaba en pisos adquiridos con identidades falsas y por ordenadores zombis que reclutaba pacientemente. El método empleado para la captación era simple. Normalmente se movía él mismo, siempre disfrazado, a un lugar público y suplantaba un router local confiable para interceptar todas las transmisiones. El software de su botnet se aprovechaba de una base de datos de vulnerabilidades para infectar cualquier teléfono móvil inteligente que se conectara a esa red. Una vez infectados, un gusano se dedicaba a buscar ordenadores cercanos con el fin de alcanzar el ordenador del dueño del teléfono. Al localizar uno, de nuevo recurría a la base de datos de vulnerabilidades para infectar el ordenador: bien a través de conexión usb o a través de la wifi. Cada ordenador infectado quedaba incorporado a la botnet para escudarse en él para futuras tropelías, o para extracción de datos del propio ordenador. Por supuesto, una de las actividades principales del gusano era averiguar la identidad del propietario y apoderarse de todas sus cuentas bancarias, de correo electrónico, carteras de bitcoin, etc. En caso de verificarse que la persona en cuestión era alguien importante, se le marcaba como futuro objetivo. Si el bosnio necesitaba dinero urgentemente y encontraba suficientes fondos en las cuentas intervenidas, las limpiaba a través de compra de bitcoins y otras criptomonedas que pasaban a formar parte de alguna de sus carteras anónimas. Una vez limpiado un cliente de esta forma, se eliminaba el virus de manera que no pudiese encontrarse una conexión con la botnet, en caso de llegar denuncia a las autoridades, que no siempre era así. Pero su mayor poder estribaba en la cantidad de ordenadores zombis incorporados a su Tela de Araña y la información que podía sacar de ella, permitiéndole tocar —a través del chantaje y la extorsión— cantidades ingentes en paraísos fiscales de las que, de otro modo, nunca podría haberse apropiado. Una cualidad muy importante de nuestro hombre es que no es excesivamente avaricioso. Se conforma con poder llevar un nivel de vida alto sin necesitar atesorar cantidades demasiado magníficas que podrían ponerlo en peligro. Así que se mueve despacio a su ritmo y sin dejarse cegar. Y creo que con eso pueden darse una idea en líneas generales de sus operaciones anteriores —concluyó.

—Bien explicado —aplaudió Dany, asintiendo en dirección a su compañero—. Además tiene que quedar cristalino —dijo apoyando sus palabras con un gesto de su dedo índice— que el bosnio no es un asesino compulsivo. Nunca mata gratuitamente, sino solo cuando la necesidad le obliga. Un asesinato le supone un riesgo importante. Es malo para su negocio. Algo muy grave tiene que haber sucedido para impulsarle a ordenar cincuenta y siete asesinatos. Además de otros tres, que podrían considerarse como daños colaterales.

—Si me permite, Trujillo —empezó Svetlana con una expresión sombría—, resumiré las razones que le han llevado a hacerlo, hipotéticamente.

—De acuerdo —asintió pensativo—, me parece apropiado. Adelante.

—Bien. Para dar una imagen lo más completa posible de los hechos, me veré obligada a referir cosas acaecidas con anterioridad a mi involucramiento en este caso. A pesar de no ser una fuente de primera mano, creo que hacerlo así proporcionará una visión más completa a los aquí reunidos del criminal conocido como "el bosnio", o "el hombre sin nombre", y de los hechos concernientes al caso. Empezaré mi narración hace unos años, durante lo que debió ser la peor crisis para los negocios del bosnio. Un equipo de hackers, encabezados por el aquí presente Rhyst, y bajo el mando de nuestro actual jefe, Daniel Trujillo, estaban literalmente dando caza al hombre sin nombre. Durante aquellos días, la botnet Tela de Araña fue desmantelada pieza a pieza, sus cuentas en paraísos fiscales expropiadas y él mismo sometido a una persecución mayor de la que había sufrido nunca. Hasta el punto de que se vio forzado a huir del país y más tarde estuvo cerca de ver el fin de sus días. Sospechamos que se retiró del mundo durante un tiempo para lamerse las heridas y posiblemente para planear su vuelta a escena. ¡Y vaya si ha vuelto! Retornó con fuerzas renovadas y grandes ideas. No lo de siempre, sino algo nuevo, algo increíblemente sofisticado para lo que sus conocimientos eran insuficientes. Por ello, en esta ocasión optó por recurrir a un oscuro hacker para que le hiciese el trabajo. Lo que tenía en mente era un virus con múltiples capas, varios vectores de contagio y capaz de extenderse por si solo entre máquinas con sistemas operativos diversos e incluso con hardware variado. Es tan complejo que todavía no hemos podido analizar más que una pequeña parte de él. Infecta a móviles y ordenadores por igual, y pasa de dispositivo a dispositivo con una velocidad inusitada. Según hemos podido comprobar, a estas alturas, ya tiene en su poder media Europa. Por el momento desconocemos las intenciones concretas del bosnio; pero tememos que, al abandonar el modo latente, sus efectos pueden ser devastadores. En cualquier caso, esto no augura nada bueno. —Sveta hizo una pausa para tomar un poco de agua—. Pero no todo le salió al hombre sin nombre como había planeado. Y a partir de aquí es donde comienzan nuestras especulaciones. Desde el principio, el bosnio quería un virus silencioso e indetectable. Pero, por alguna razón, el hacker contratado incluyó una firma visible. Tenue y minúscula, sí, pero que podía atraer una atención no deseada, y en una fase temprana donde todavía era vulnerable. La firma es una pequeña llama verde. Por ese detalle le hemos dado al virus el apodo de "Llama Verde" o "LV". El bosnio debió de enloquecer cuando se dio cuenta e instó al hacker a que la retirase. El hacker, en lugar de quitarla, huyó. Y con esa acción selló su destino. Lo encontraron muerto en su hotel en una remota localidad de Colombia. Fue gracias a la firma que nos percatamos de la existencia del virus y comenzamos a investigar. En verdad ese hacker nos hizo un inmenso favor al firmar su obra. Desgraciadamente, no fuimos los primeros en descubrir la anomalía. Una captura con la firma llegó a un foro especializado en ingeniería inversa de amenazas. En poco tiempo todos los miembros del foro detectaron docenas de pequeñas llamas verdes entre las pantallas de sus amigos y vecinos. Supusieron acertadamente que aquello era un nuevo virus y se dieron cuenta de que el virus era tremendamente infeccioso. Decidieron investigarlo ellos mismos para así llevarse el mérito si conseguían crear una herramienta de eliminación antes que nadie. Lamentablemente con esa decisión, sin saberlo, firmaron su sentencia de muerte. Sus cincuenta y seis miembros fueron asesinados en cuestión de semanas. A pesar de coincidir tantos asesinatos en tan poco tiempo, la policía no vio nada raro en ello y todos pasaron por robos con muerte, ajustes de cuentas entre bandas y cosas por el estilo. Desde luego el hombre sin nombre no podía permitir que se estuviera hablando del virus tan pronto. Entre otras cosas por eso resulta de vital importancia guardar el secreto sobre lo que hagamos o hablemos aquí.

—Es por esa razón —intervino Dany—, que les hemos estado exigiendo desde el principio el pernoctar en estas instalaciones y no abandonarlas excepto por necesidades operativas. Sé lo duro que está siendo para todos, pero es importante que nadie introduzca por accidente un dispositivo infectado con el Llama Verde, lo que seguramente daría al traste con el secreto de esta operación. No olvidemos que el bosnio tiene conexión directa con cada ordenador o smartphone afectado. Eso les da acceso potencialmente a todo: ficheros, micrófonos, cámaras y a todo lo demás. Toda precaución es poca.

—Pues su compañera bien que sale cuando quiere —soltó Lidia Rojas casi con desprecio.

—Eso no es verdad —cortó Dany antes de que Sveta tuviera tiempo de responder—. La señorita Vorobiovna ha salido estrictamente por necesidades de la operación y ha corrido un gran peligro haciéndolo. Todavía no sé de donde saca el coraje para irse a dormir a su casa sabiendo que está siendo perseguida por un asesino profesional tan contundente como Sentencia. —Dany contó cómo Sentencia había averiguado que las actividades del hombre sin nombre estaban siendo objeto de investigación por David, y todos los hechos que habían acaecido como consecuencia de ello; incluyendo el asesinato de David y los otros. Cuando hubo terminado fue el especialista en mecánica especial, Albert Dou, quien habló con una sonrisa:

—¡Caray! Si alguien me hubiera contado algo sobre esta locura fuera de aquí, habría jurado que me estaban hablando de una peli de ciencia ficción. Todavía después de haber visto personalmente algunas muestras del Llama Verde en el laboratorio, me resulta increíble. La gran pregunta es, ¿y ahora qué? ¿cuál es el plan? ¿Formateamos cada ordenador en el que aparezca el logo ese?

—No va a ser tan sencillo. —respondió Sveta—. El LV está ya tan extendido, que cualquier ordenador recién formateado volvería a ser infectado en cuestión de minutos u horas. Para empeorar la situación aún más, recientemente la firma ha desaparecido de todos los dispositivos afectados. Este suceso nos ha dejado perplejos a Rhyst y a mi, pues tenemos buenas razones para suponer que el bosnio no dispone de los códigos maestros necesarios para realizar cambios en el virus. Y con el autor original del virus muerto, nos preguntamos quién ha podido ser el responsable del cambio. En todo caso, esta eventualidad no nos perjudica demasiado, pues un rápido estudio nos ha permitido averiguar que en realidad la llama no ha desaparecido del todo. Si bien es cierto que no se ve a simple vista, aún puede detectarse analizando los píxeles de la zona de la bandeja del sistema donde aparece.

—Para empezar —dijo Rhyst meditabundo—, se me ocurre que podemos diseñar un dispositivo portátil de detección. Algo que no pueda ser infectado y que pueda ser utilizado por cualquiera con darle a un botón.

—Es una buena idea —convino Sveta.

—Entonces de acuerdo —aceptó Dany—. Vosotros trabajad en eso y continuar analizando el virus. El resto de nosotros nos concentraremos en investigar el paradero del bosnio. Tenemos algún hilo del que tirar para abrir boca. Rojas, vaya por nuestro invitado—. Lidia Rojas se levantó de mala gana, pero hizo lo que le pedían. Al cabo de un minuto entraba de nuevo por la puerta precedida de un ser de triste aspecto.

—Hola Gumersindo —Daniel Trujillo dedicó una sonrisa sardónica al invitado, que no era otro que Gumersindo Peralta Romero, alias GumPeR.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Relato: El Appeliano XVII - El Sínodo

Al día siguiente Chemi y Borjamari tenían intención de desplazarse a la cercana localidad de Los Altos para visitar la casa del profeta Jobs y el lugar donde había nacido la doctrina de Apol. Ambos lo habían planeado mucho antes de emprender viaje y estaban deseosos de hacerlo. En su Audi alquilado tardarían unos doce minutos en el trayecto y podrían regresar al complejo con tiempo para otras actividades, antes de que fuese hora de comer. La casa había sido declarada un sítio histórico y de obligada visita para los peregrinos. En ella aún vivía la madre adoptiva del siervo de Apol; para la que las continuas oleadas de curiosos, que invadían sus parterres, solo eran una molestia. Sea como fuere, cuando Chemi bajó a desayunar aquella mañana se enteró de que en esos días estaba teniendo lugar un sínodo extraordinario de la Iglesia de Apol y que tendrían que posponer su excursión, pues asistir a este evento era una rara oportunidad. Al parecer recientemente se habían extendido ciertas ideas impías que, de no controlarse a tiempo, podrían causar el primer cisma de la Iglesia de Apol.

-Disculpe prefecto, pero el sínodo está programado para las doce- dijo uno de los peregrinos -Aún faltan unas horas. Yo tengo planes, pero volveré a tiempo.

-En efecto, es como usted dice, pero estarán todos ustedes muy ocupados en ese tiempo- respondió el prefecto, y añadió antes de que nadie lo interrumpiera… -Tendrán ustedes que limpiar la sala capitular y montar las mesas, los escaños y demás mobiliario antes de que lleguen los obispos. Vamos apresúrense a terminar el desayuno.

Aquellas palabras cayeron muy mal entre los peregrinos. De todos ellos, Chemi y Borjamari eran los más dolidos. Chemi dedicó una mirada a su amigo, parecida a la de la noche anterior. Este, comprendiendo que aquello podía ser un error y que peregrinos tan distinguidos como él no podían verse sometidos a la humillación de trabajar. Echó mano a su billetera y se fue a hablar con el prefecto. Luego reconocería que aquello había sido un error y que debía haberse sometido humildemente y dedicado sus sufrimientos a Apol. Porque la conversación con el prefecto y el posterior intento de soborno supusieron la revisión de su estatus. Resultaba que las habitaciones independientes eran un lujo solo concedido a conocidos influencers. Tenías que tener un canal de Youtube con cierto número de seguidores y una vida pública dedicada a alabar las maravillas de Apol. Borjamari no tenía canal y apenas le seguían unas decenas en Twitter. Para colmo se descubrió el soborno de la noche anterior y ambos fueron expulsados de su suite y condenados a dormir en la sala comunitaria en los días sucesivos. También se les aplicarían otros castigos y penitencias que se les dictarían después. Lo tenían muy negro con un soborno, haber comido fuera de las horas establecidas y otro intento de soborno, nada menos que al prefecto general de peregrinos.

Chemi cometió el error de comentar que había trabajado como ingeniero y le asignaron el montaje de los graderíos, cuya complejidad y tamaño requerían de alguien que coordinase el trabajo y tuviera ciertos conocimientos de montaje. A Borja le tocó fregar el suelo y sacudir las numerosas alfombras polvorientas. Ambos ayudaron en la limpieza general del lugar -que estaba espantoso- y a trasladar todas las piezas, los implementos, escaños y demás chismes que iban a hacer falta. Llegada la temida hora del montaje de las primeras gradas, la cosa fue sorprendentemente bien. Dirigió a los demás operarios con firmeza y estipuló el orden en que debía colocarse todo con una seguridad que inspiró confianza hasta a los más escépticos. A pesar de su oscuro estado de ánimo, descubrió con asombro que aquello le gustaba, y sin darse cuenta hubieron finalizado el levantamiento de las dos gradas. Otros armaban las mesas y alineaban las butacas para los asistentes, vestían gradas y colocaban los escaños en su sitio. Físicamente fue un trabajo duro, pero ver todo vestido y en su sitio supuso cierta compensación a su sacrificio.

Los participantes del sínodo vinieron en procesión, con los miembros del tribunal en primer lugar, seguidos de los obispos de las diócesis apelianas de todas las regiones del mundo. Chemi reconoció sorprendido al sacerdote que le mandara meses antes hacer la peregrinación. ¡Resultaba que era obispo de Apol en España! Estaba estupefacto. Detrás de los obispos siguieron muchos sacerdotes y acólitos que acompañaban a sus obispos. Por último entraron los escribientes legos y el resto de los asistentes. Pronto casi todo el espacio estuvo ocupado. Por lo visto se había celebrado una misa para pedir por el éxito del sínodo. Fue una lástima que los peregrinos no pudieran asistir a tan glorioso evento por estar ocupados en los preparativos. Más de uno miraba disimuladamente al prefecto general con rencor. Pero así era la vida.

La primera sesión del sínodo comenzó puntualmente a las doce. La primera desviación presentada a consideración fue el nombramiento del heredero de Jobs y actual cabeza de la Iglesia de Apol, Tim Cook. Se alegaba que aquello había constituido una sucesión fraudulenta, pues la silla de Jobs pertenecía por derecho propio a Steve wozniak. Algunos prelados más extremistas incluso se atrevieron a dudar de Steve Jobs, a quien solo veían como un oportunista, ya que el mensaje sagrado había sido para Woz. Aunque para muchos esto último era impensable, grandes porciones de la Iglesia estaban de acuerdo a que el asiento del profeta pertenecía a Woz. El tribunal dictó que se reservaba este asunto para más tarde y otra desviación fue presentada. Esta vez se trataba del verdadero lugar en que el profeta había recibido la Revelación. Casi toda la Iglesia coincidía en que había sido en el garaje de los Altos, pero muchos aducían que Jobs había sido elegido por Apol cuando meditaba en una cueva cerca de Uttar Pradesh, en la India, y que tal lugar era el que debía ser venerado y no el garaje. Los partidarios de Woz estallaron en gritos, ya que ese planteamiento eliminaba a Woz de la ecuación. Y es que algunos decían que gran parte del mensaje le había sido dictado a Jobs en esa misma cueva, y no en el garaje de la casa de sus padres en Los Altos. Al tribunal le costó recuperar el orden. Se decidió esperar a que se presentasen las pruebas precisas para entrar a valorar este supuesto de la cueva. Uno de los prelados aprovechó el momento para mencionar una variación del asunto de la localización de la Revelación. Dijo que era sabido en ciertos círculos importantes que la iluminación le había llegado a Jobs mientras estaba concentrado en defecar en uno de los baños de la sede de Atari Inc. Aquella profana afirmación encendió los ánimos de la sala de una manera imposible de acallar por el presidente del tribunal, cuya voz era apenas audible entre el vocerío y los improperios que se lanzaban de una gradería a la otra. Airadas acusaciones volaron de un lado a otro de la sala, con caras ceñudas y enarbolando puños con el dedo índice levantado. Algunos trataron de traer a colación sus asuntos a pesar del griterío e iniciaron discusiones privadas con sus vecinos. Pocos pudieron permanecer sentados en sus escaños. Los más se levantaron y profirieron gestos amenazadores con los brazos en alto y voz en cuello. Algunos delegados llegaron a las manos, otros sacudían a sus interlocutores agarrados por las túnicas. Los birretes volaron, los implementos se rasgaron, las vestimentas se mancillaron y, en definitiva, el caos reinó en las gradas. El tribunal se desgañitaba en vano por acallar el tumulto. El sin dios prosiguió con desenfreno. Los escaños empezaron a atravesar los aires y a hacer blanco en insospechadas costillas e inocentes cabezas. Los espectadores de las primeras filas empezaron animando a sus elegidos, para después unirse a la trifulca con las mismas ganas que los demás. Ninguna calva o barba santa fue respetada y parecía que la violencia continuaría hasta que el último contendiente perdiese sus fuerzas. Más en un instante funesto, se sintió un gran estremecimiento seguido de un fuerte crujido que dejó a todos congelados. Y primero una y después la otra, las gradas se quejaron, se cimbrearon y se descompusieron dejando tras de sí escombros y cuerpos caídos.

Los asistentes tuvieron que desistir de sus instintos más primarios y cesar la lucha para acudir al rescate de los obispos y los prelados, que yacían entre las tablas o unos sobre otros en infortunado desorden. Daba pena verlos en ese estado. Pronto tuvieron que apartarse las butacas y el lugar se convirtió en un hospital de campaña. Por suerte no hubo que lamentar víctimas mortales, pero sí muchos heridos, algunos sobre todo en su orgullo. Antes de las cinco de la tarde, Chemi y Borjamari habían logrado escabullirse del prefecto general y se desplazaban en su flamante Audi de camino a Los Altos. Querían ver la casa de su amado Steve Jobs, pero no pudieron dejar de albergar ominosos pensamientos y quizá alguna duda sobre lo que se había discutido en el sínodo, antes de que sobreviniera el caos y la postrera catástrofe.

sábado, 17 de octubre de 2020

Relato: El Appeliano XVI: Peregrinación - El ritual de Infinite Loop

Julio Serrano "mhyst"
<mhysterio@gmail.com>

 



Aguardando a que les abrieran la puerta del lugar más sagrado de la tierra para la religión apeliana, Chemi hacía acopio de recuerdos de su recién comenzada peregrinación. Borjamari había alquilado un coche en el aeropuerto de Oakland, un Audi, que les había llevado por la ruta 880 hacia el sur, en un precioso recorrido por la ribera norte de la bahía de San Francisco, ingresando luego en el condado de Santa Clara y atravesando los municipios de Milpitas, San José, Fruitdale y finalmente Cuppertino, la gloriosa Cuppertino. Depués habían descendido N de Anza Bulevard y torcido a la izquierda por Mariani Avenue. Allí recibieron órdenes de proseguir por la sacrosanta Infinite Loop hasta uno de los aparcamientos para peregrinos situado al norte del complejo. Y así se habían encontrado, después de tantos avatares y desventuras, en la mismísima catedral del Dios Apol.

Aguardamos piadosamente hasta que se abrió la puerta y apareció un jovial acólito en camiseta y vaqueros, con el pelo desordenado, que nos saludó amablemente. Al ver que éramos peregrinos nos indicó que, antes de poder poner un pie en el interior del complejo, debíamos purificarnos ritualmente mediante las siete vueltas a Infinite Loop. Añadió que no volviésemos por allí, pues la zona en la que nos encontrábamos era tan sagrada que solo podía ser contemplada desde lejos. Ni Borja ni yo habíamos oído nada sobre aquella costumbre de las siete vueltas y nos resultó curioso que ni siquiera Infinite Loop rodeara enteramente el complejo de la manzana mordida, ya que en el lado sur se cerraba con la profana Avenida Mariani. Pero para cuando reaccionamos con intención de interrogarle sobre este punto, nos percatamos de que el hombre nos haía dejado, y no nos atrevimos a volver a llamar. El lugar estaba desierto y, a falta de a quién preguntar, decidimos someternos a la purificación y benevolencia de Apol.

No obstante, antes de empezar consultamos el móvil e intentamos empaparnos lo mejor que pudimos sobre la forma más correcta de hacer el ritual. Pronto comprendimos que había tantos métodos como apelianos, aunque para un ojo atento se percibían con claridad tres corrientes principales. La mayoría de ellos, los de la primera corriente, eran demasiado livianos y superficiales como para tomarlos en serio. Los de la segunda corriente abundaban en la mortificación del cuerpo y el rechazo del ego. De entre ellos, había incluso los que recurrían a dolorosísimos cilícios y flagelos, que había que llevar o usar durante todo el ritual. Eso daba mal rollo, así que descartamos tanto los primeros como los segundos. De entre los que quedaban, la tercera corriente, encontramos algo mucho más apropiado y refrescante entre las recomendaciones de Tanya Pypo. Ella se alejaba de la superficialidad con necesarias paradas y las recitaciones apropiadas para preparar mejor el espíritu. Además recomendaba textos concretos para cada parte, lo que reducía agradablemente la libertad de elección, justo como Apol quiere y predica. Y por lo visto había seguido todas sus recomendaciones al pie de la letra en su propia y famosísima peregrinación. Aquello nos dió mucha confianza, y tanto Borja como yo quedamos persuadidos de optar por su método.

Aunque aquello iba a ser más fácil pensarlo que hacerlo. El método de Tanya prescribía paradas cada quinientos metros para arrodillarse, hacer el signo de la manzana y recogerse en oración unos momentos. Durante todo el camino había que ir recitando el poema de San Evaristo titulado "De infiniti iaculatas" o "De las infinitas jaculatorias"; al final de cada vuelta era necesario detenerse y dar gracias a Apol. Lo peor era que había que hacer al menos parte de la última vuelta de rodillas. Todo ello y otras muchas consideraciones y advertencias, junto con infinidad de notas al pie y pequeños corolarios era lo que recomendaba Tanya y que al parecer ella había practicado escrupulosamente, sin saltarse una coma. Menos mal que la Pypo había puesto un enlace al texto original "De infiniti iaculatas", porque yo lo busqué en Google y me salió de todo menos bueno.

Después de completar la primera vuelta, recitando sin descanso el poema de San Evaristo, realizando las paradas y contemplando todo lo que decía el método que habíamos escogido; empezamos a comprender que aquello iba a ser duro. El ritual nos llevaría a recorrer lo menos cuatro kilómetros y medio, si no más. Yo empezaba a reponerme de mi delgadez y debilidad extremas, y aún así aquello iba a suponer una dura prueba para mi físico tanto como para mis pobres nervios. No quedaba otra que dedicar el sufrimiento al Gran Apol.

Cuatro horas después, devastados y sin aliento, habíamos llevado a término el ritual. Gracias sean dadas al Benigno y Acogedor Apol. La noche se nos echaba encima, así que decidimos que ya era el momento de cruzar las ciclópeas estructuras de los propileos y penetrar en el sacrosanto recinto. Allí fuimos recibidos con alborozo, nos lavaron manos y piés, nos ungieron con aceites aromáticos y nos vistieron con el blanco hábito de los servidores de Apol. Fuimos informados de que había pasado la hora de la cena, por lo que pasaríamos enseguida al dormitorio comunal, donde tendríasmos que pasar la noche en una litera entre otros olorosos presentes. A ese placer había que añadirle que no habíamos probado bocado desde el exiguo aperitivo en el avión, aquella mañana. Le lancé una ojiplática mirada a Borjamari y él enseguida pasó a la acción de la manera que más nos convenía a los dos. Borja le hizo una seña al encargado y le pasó disimuladamente un buen fajo de billetes. Eso nos haría la vida mucho más fácil en el centro de peregrinos desde aquel momento. Nos llevaron a una suite de las que ocupan los influencers ricos y, contraviniendo un poco las normas, nos sirvieron una opípara cena en nuestras habitaciones. Aquello era todo un lujo. Poco después, tan pronto como tocamos la cama, caímos dormidos. Y así pasamos la noche inocentes e ignorantes a los desventurados eventos que por fuerza habían de seguirse tarde o temprano.

Peregrinación - día 1
— Extracto del diario de Chemi

lunes, 25 de mayo de 2020

El moderno cacharreo...



Recuerdo que la primera vez que cogí un soldador de estaño me queme los dedos, me encontraba en la clase taller de Formación Profesional, el profesor con gran paciencia nos hacia soldar trozos de alambre formando figuras geométricas, el olor de la resina del estaño, los vapores de la solución de ácido clorhídrico al "quemar" las placas de circuito impreso son sensaciones que han quedado en mi memoria de forma indeleble.  

Unas de mis primeras creaciones fue una radio de "galena" constaba de una bobina, un condensador variable y un diodo de germanio, utilizaba como antena el somier metálico de una cama y como toma de tierra un cable enganchado a un grifo de agua. Únicamente sintonizaba Radio Nacional de España en 584 khz, lo más divertido era, ver a algunos de mis amigos con los cascos puestos, buscar las pilas o el enchufe que hacia funcionar aquel raro y feo aparato...

Por aquel entonces, mis cacharreos iban encaminados a la construcción de antenas, fuentes de alimentación, osciladores telegráficos y todo lo que pudiera diseñar o construir. Admiraba las estaciones sencillas y a lo operadores que a base de maña y paciencia nada tenían que envidiar a aquellos que manejan, gracias a un desahogado nivel económico, caros equipos, elevadas potencias  y majestuosas antenas. 

Cierta vez un buen amigo mio, que es jugador profesional de poker, me dijo: me sabe mejor el dinero ganado en una partida, que el dinero seguro que me proporcionan los "sponsor" que me financian. Pues lo mismo nos pasa algunos radioficionados, saben mejor los QSO hechos con cacharros o elementos de construcción propia que aquellos hechos con antenas y equipos comerciales.

Han pasado los años y la tecnología en comunicaciones de aficionado ha evolucionado. Pero el "juego" sigue siendo el mismo, en eso la cosa no ha cambiado, sigue habiendo gente que se dedica a comprar equipos y hacer radio y otros intentamos hacer lo mismo pero utilizando lo que se podría calificar de medios "alternativos" pero igualmente validos y operativos y ante todo más baratos para llevar a cabo la afición. Los "cacharreros" hemos añadido al destornillador y al soldador, el teclado de ordenador, antes se buscaba en libros y revistas, ahora tenemos Internet, con sus archivos y tutoriales, para construir, diseñar y configurar nuestros dispositivos.

Dejad que os cuente una anécdota, nada más terminar de configurar el servidor de DVSwitch que me da acceso a DMR, me conecte al TG 214 (Talk Group Nacional) con mi viejo móvil, en ese momento había allí  dos estaciones en QSO, un operador  comentaba a otro, que su hijo le acababa de comprar y configurar un caro y avanzado walkie-talkie que le daba acceso a 131 TGs y que además debido a la situación geográfica de su domicilio le había regalado un Hotspot ya que le era imposible llegar desde ahí a ningún repetidor. 

Pedí entrada entrada en el QSO y comente a ambos colegas la condiciones y dispositivos con los que estaba saliendo, fue cuando dije que a través del servidor DVSwitch montado en una barata Rapsberry Pi tenia acceso a los sistemas DSTAR, DMR, P25, NXDN y FUSION, el colega del caro y avanzado "walkie" se "pico", y me dijo aquello de: "yo al hecho de hablar a través de un teléfono o un ordenador no lo considero hacer radio". Pues entonces en tu opinión lo que tu ahora estas haciendo tampoco es hacer radio, le dije yo, ya que ahora mismo tu transmisión difiere únicamente de la mía en cuanto a tu frecuencia de emisión. Ya que tu accedes mediante tu walkie a tu hotspot en la banda de 400 Mhz y de ahí a Internet, y yo, le explique, accedo desde mi viejo teléfono móvil a mi servidor a través de la banda de 2,4 Ghz (wifi) o de la banda de 900 Mhz (4G) y de ahí a Internet. Algo molesto al sentirse ridículo debido a su comentario, este "veterano" colega en comunicaciones digitales, se despidió del QSO, tras desearnos buenas noches...

domingo, 24 de mayo de 2020

DMR para super-novatos...



Estos días de atrás andaba yo con la idea de probar eso del DMR, la cosa en lo económico se esta poniendo complicada por lo que un cortes colega, a través de un canal de FRN me dio la idea de montarme un servidor de DVSwitch, para este nuevo experimento iba a necesitar una Raspberry Pi 3,  un teléfono móvil con Android y una tarjeta SD de 32 Gb, como disponía de Raspberry y de un viejo teléfono móvil la única inversión que hice fue tirar la vieja tarjeta SD de 16 Gb y comprar una nueva de 32 Gb por siete euros y me puse manos a la obra.

1. Conseguir el famoso DMR-ID para eso hay que registrarse en la siguiente pagina: https://register.ham-digital.org/ ahí te piden una serie de datos y una copia en jpg o pdf de la licencia de radioaficionado, el DMR_ID se compone de un número de siete cifras que va vinculado a tu indicativo y se envía mediante un correo electrónico a la cuenta que hayas registrado.

2. Registrarse en Brandmeiser, una vez obtenido el DMR-IDE debemos esperar un plazo mínimo de 48 horas, para que se actualicen las bases de datos locales que vinculan tu indicativo con el DMR-IDE una vez concluido este plazo nos registramos en la siguiente pagina: https://brandmeister.network/?page=register Nos pedirá que pongamos  el indicativo, el DMR-IDE, una cuenta de e-mail y  una contraseña de nuestra elección, una vez hecho esto se nos comunicara nuestro registro en un mensaje de correo electrónico.

3. Descargar la imagen de DVLIN V9 que contiene el servidor DVSwitch  en la siguiente pagina: https://drive.google.com/file/d/1Z3EhCao9Z42UUJoUYumH5EgG7lrGMLcK/view la imagen esta comprima en .rar y pesa 3 Gb una vez descomprimida la imagen pesa 15 Gb esa es la imagen con la que que quemar la tarjeta. Instalaremos también en el teléfono android la siguiente .apk  que se llama DVSwitch mobile disponible en play store: https://play.google.com/store/apps/details?id=org.dvswitch&hl=es_419  o en la siguiente pagina: https://apkpure.com/es/dvswitch-mobile/org.dvswitch Para comenzar con la primera configuración  recomiendo leer atentamente el siguiente documento: http://www.ea5rca.es/CARPETAS/Documentos/DVSW.pdf.

Si realizáis esta primera configuración el cacharro pitara correctamente en DMR, aunque no olvidéis acceder a la pagina de Brandmeiser: https://brandmeister.network/?page=login y una vez logeados, configurar el self care, esta justo debajo de tu indicativo, ahí debemos poner "Language: Español" y "Hotspot Security: on", si no hacéis esta mínima configuración el servidor no funcionara.

4. Una vez familiarizados con la configuración del servidor y el cliente, recomiendo hacer la siguiente configuración, que es la que, a mi opinión, la que mejor ha funcionado, la podeís ver en el siguiente tutorial: https://www.youtube.com/watch?v=0g3up2to1ZA

A "priori" para los ya iniciados este pequeño articulo puede parecer una "chorrada" pero este escrito va más bien dirigido a  personas, que sin tener a nadie cerca a quien echar mano para aclarar dudas, se pongan por primera vez a configurar este tipo de dispositivo...

P.D. Desde aquí  dar las gracias a los creadores de la imagen por su estupendo trabajo...